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No mires solo el precio del kWh: así se compara de verdad una tarifa de luz

Una tarifa puede parecer barata por su precio de energía y acabar saliendo peor cuando se suman potencia, cuotas, horarios, impuestos y condiciones del contrato.

Cuando alguien busca una tarifa de luz más barata, suele fijarse en una sola cifra: el precio del kWh. Es normal. Parece el dato más directo, el más fácil de comparar y el que mejor resume cuánto cuesta consumir electricidad.

Pero una factura eléctrica no se calcula solo multiplicando tus kWh consumidos por el precio de la energía. También entran en juego la potencia contratada, los horarios de consumo, las cuotas comerciales, los servicios adicionales, los impuestos y las condiciones del contrato.

Por eso, dos tarifas con un precio del kWh muy parecido pueden acabar dando resultados distintos. Y, al revés, una tarifa con un kWh aparentemente más barato puede no ser la mejor si cobra más por la potencia o añade una cuota mensual fija.

La clave está en comparar el coste total estimado, no una cifra aislada. Una diferencia pequeña en el precio del kWh puede parecer decisiva, pero puede quedar anulada por una potencia más cara, una cuota mensual o una condición comercial poco favorable.

Por eso conviene revisar la tarifa como si fuera una factura completa: energía, potencia, horarios, cuotas, impuestos y permanencia. Solo así puedes saber si una oferta encaja realmente con tu vivienda.

Comparación visual de una factura de luz con precio del kWh, potencia contratada, horarios y cuota mensual

El kWh solo explica una parte de la factura

El kWh mide la energía que consumes. Si enciendes el horno, pones una lavadora, usas el aire acondicionado o cargas un coche eléctrico, estás consumiendo kWh. Cuanto más consumes, más importante se vuelve el precio de la energía.

Sin embargo, aunque no consumas nada, tu factura no se queda a cero. También pagas por la potencia contratada, que es la capacidad máxima que tienes disponible para usar varios aparatos eléctricos al mismo tiempo.

En suministros domésticos habituales con peaje 2.0TD, la estructura regulada distingue periodos horarios de energía y permite contratar potencia en dos periodos. Esto significa que el resultado final depende tanto del precio como del momento en que consumes y de la potencia que realmente necesitas.

Ejemplo simple: dos tarifas con distinto precio del kWh

Supongamos, solo como ejemplo orientativo, una vivienda con un consumo de 270 kWh al mes. Comparamos dos tarifas hipotéticas: una a 0,13 EUR/kWh y otra a 0,11 EUR/kWh. Este cálculo no representa ninguna oferta real; solo sirve para entender el efecto inicial del precio de la energía.

Tarifa A: 270 kWh x 0,13 EUR/kWh = 35,10 EUR/mes
Tarifa B: 270 kWh x 0,11 EUR/kWh = 29,70 EUR/mes
Diferencia inicial: la Tarifa B ahorra 5,40 EUR/mes solo en energía

Si solo miras el precio del kWh, la conclusión parece clara: la Tarifa B gana. Pero esa comparación está incompleta, porque todavía no hemos sumado potencia, cuotas ni otros conceptos.

La trampa habitual: energía barata, pero potencia o cuota más cara

Ahora añadimos dos conceptos habituales: el coste mensual de la potencia contratada y una posible cuota comercial fija. En este ejemplo, la tarifa con el kWh más barato cobra más por potencia y añade una cuota mensual.

Tarifa A: 35,10 EUR de energía + 9,50 EUR de potencia + 0,00 EUR de cuota = 44,60 EUR/mes antes de impuestos
Tarifa B: 29,70 EUR de energía + 14,80 EUR de potencia + 5,99 EUR de cuota = 50,49 EUR/mes antes de impuestos
Resultado orientativo: aunque la Tarifa B tiene el kWh más barato, acaba costando 5,89 EUR/mes más antes de impuestos

Este ejemplo no pretende representar una oferta real, sino mostrar por qué una comparación basada solo en el precio de la energía puede llevar a una conclusión equivocada.

La mejor tarifa no es siempre la que tiene el kWh más bajo. La mejor tarifa es la que da el menor coste total para tu consumo, tu potencia y tus horarios reales.

La potencia contratada puede cambiar el resultado

La potencia contratada se paga todos los meses, consumas mucho o poco. Por eso tiene más peso en viviendas con consumos bajos o moderados. Si consumes poca energía, una pequeña diferencia en potencia o una cuota fija puede pesar tanto como el precio del kWh.

Además, algunas tarifas expresan la potencia en EUR/kW día y otras en EUR/kW mes. Si no conviertes bien las unidades, puedes pensar que una tarifa es más barata cuando en realidad estás comparando magnitudes distintas.

Los horarios también importan

En tarifas con discriminación horaria, no basta con saber cuánto consumes al mes. También importa cuándo consumes. Una vivienda que concentra lavadora, termo eléctrico, lavavajillas o carga de vehículo eléctrico en horas baratas puede obtener un resultado muy distinto al de otra que consume principalmente en horas caras.

Por eso, dos hogares con los mismos 270 kWh mensuales pueden tener facturas distintas si reparten el consumo de manera diferente entre horas punta, llano y valle.

Cuidado con los precios sin impuestos

Otro error frecuente es comparar precios sin comprobar si incluyen impuestos. Algunas páginas muestran precios sin IVA o sin impuesto eléctrico, mientras que otras muestran importes finales o estimaciones con impuestos incluidos.

Para comparar bien, debes intentar que todas las tarifas estén en la misma base: todas con impuestos o todas sin impuestos. Si mezclas ambos criterios, la comparación puede quedar distorsionada.

Revisa cuotas, servicios añadidos y permanencia

Una tarifa puede tener buen precio de energía, pero incluir una cuota mensual, un servicio de mantenimiento, una asistencia obligatoria o una condición comercial que encarece el contrato. Estos importes no siempre se perciben al mirar solo el kWh, pero sí aparecen en el coste total.

También conviene revisar si existe permanencia, penalización por cancelación, precio promocional durante pocos meses o cambios previstos después del periodo inicial. Una tarifa barata durante el primer tramo puede no ser tan interesante si después sube de forma importante.

Qué debes mirar antes de cambiar de tarifa de luz

  • Precio del kWh de energía consumida.
  • Precio de la potencia contratada en punta y valle.
  • Si la potencia está expresada en EUR/kW día o en EUR/kW mes.
  • Cuota mensual fija, si existe.
  • Servicios adicionales incluidos u obligatorios.
  • Si los precios están con impuestos o sin impuestos.
  • Permanencia o penalización por cancelación.
  • Duración de posibles promociones.
  • Horarios de consumo: punta, llano y valle.
  • Coste mensual y anual estimado con tu consumo real.

La comparación correcta: factura estimada, no solo precio del kWh

La forma más fiable de comparar tarifas de luz es simular una factura completa. Es decir, calcular cuánto pagarías al mes y al año teniendo en cuenta consumo, potencia, horarios, cuotas e impuestos.

Esto es especialmente importante si estás comparando tarifas fijas 24 horas, tarifas con discriminación horaria, tarifas indexadas o planes con cuotas. Cada modalidad puede ser interesante para un tipo de hogar distinto.

Por ejemplo, una tarifa fija 24 horas puede ser cómoda si no quieres estar pendiente del reloj. Una tarifa con discriminación horaria puede compensar si puedes mover consumo a horas baratas. Una tarifa indexada puede ser interesante en ciertos escenarios, pero requiere entender que el precio puede variar.

Cómo te ayuda Trequi a comparar mejor

Trequi no se queda solo en el precio del kWh. El objetivo es ayudarte a comparar tarifas de luz con una visión más completa: energía, potencia, tipo de tarifa, condiciones y coste estimado según diferentes perfiles de consumo.

Así puedes evitar una decisión basada en una sola cifra y revisar qué tarifa encaja mejor con tu caso real. La clave no es encontrar el kWh más llamativo, sino la factura estimada más razonable para tu vivienda.

Antes de cambiar de compañía eléctrica, compara el coste total. Un céntimo menos por kWh puede parecer mucho, pero una cuota mensual o una potencia más cara pueden cambiar completamente el resultado.

Fuentes

  • CNMC: Guía informativa para consumidores de electricidad. https://www.cnmc.es/file/308213/download
  • CNMC: Los diez básicos sobre la nueva factura de la luz. https://blog.cnmc.es/2021/05/31/nueva-factura-de-la-luz/
  • BOE: Circular 3/2020 de la CNMC sobre metodología de peajes de transporte y distribución de electricidad. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2020-1066
  • IDAE: Guía práctica de la energía. https://www.idae.es/uploads/documentos/12826.pdf

Compara tarifas teniendo en cuenta consumo, potencia, horarios, cuotas y condiciones.

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